sábado, 22 de julio de 2017

Entre sábanas blancas - Claudia de la Espriella






Entre   sábanas   blancas

 

Entre sábanas blancas

se  han ido nuestras horas,

un café,  un cigarro,

interrumpen un beso.

 

El amor se ha vestido

con tal magnificencia

que brillan tus pupilas

cual diamantes  eternos.

 

Y visité rincones

que revelan, sin miedos,

los más  antiguos ritos

para adorar el fuego.

 

Con tu mano sagrada

he explorado senderos

donde se oyen los cantos

de bravías sirenas.

 

Mariposas doradas

se anidan en mis pechos

y un clavel de mil pétalos

se vuelven mis mejillas

ardientes de deseos.

 

Te has quedado dormido,

mi valiente guerrero,

y mi boca te toca

para velar tu sueño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 21 de julio de 2017

Poema Simple - Claudia de la Espriella





Poema simple

Amado mío:

eres mi poesía

porque al tocarte

puedo dibujarte

con mis manos.

 

Palabra eterna

es el sonido

de tu nombre

en mi garganta.

 

Y somos uno

al mirarnos muy quedo

en la mañana.

 

Amado mío,

eres el sonido del viento

arrullando mi alma.

 

Amado mío.

en mis sueños

 te busco

y puedo verte

como un halo de  luz

cubriendo mis entrañas.

 

Así te amo:

amado mío

día y noche

llenando mi futuro

de esperanza.

 

viernes, 14 de julio de 2017

Poema- Saudades - Claudia de la Espriella


 

 
 
Saudades
 
Hoy mi mesa se viste de saudades:
en el mantel brocado he encontrado dormido

los cantos del murmullo del  agua

 que alimentan mis labios, sedientos de tus besos.
 

Y la brisa de octubre cimbró todo mi cuerpo

para hacer de tus brazos el nido del deseo.
 

Y temblaron mis pechos como frutas maduras

al sentir tus caricias como suave aleteo

de sutil mariposa que remonta el cielo.

 
Eres tú el peregrino que acudes a mi encuentro,

cuando surcan los aires luciérnagas  fulgentes,

para hacerme sentir que me fundo contigo
y verte despertar como un niño inquieto;

que con sólo mirarme me dices que me quieres.


jueves, 13 de julio de 2017

Pedro Blas Julio- Dizque colapsó el Sistema Penal


 
 
 
 
Pedro Blas Julio Romero
 
Dizque colapsó el Sistema Penal Acusatorio.
 

Pedro Blas Julio Romero

 Descubrieron que el agua moja. 

 Pónganse serios. Otro espectáculo circense de los pre-claros, pro-hombres honorables hampones padres de la patria, pretendiendo agarrarse del manido término “colapsó” ¿A qué se refieren estos degenerados? Como si los ciudadanos irrespetados desconocieran acerca de ese Congreso de la República faltándole un solo cerrojo y un candado por declararlo --cárcel nacional---. Un Congreso que trapacería mediante, en lo concerniente al Sistema Penal Acusatorio, ayudan a reforzar con más ahínco el olor a mortecina de ese tal Sistema Penal Acusatorio, el cual, en sí, nació muerto. Y en la periferia del país, aunque por referirnos específicamente al provincianismo de Cartagena, la podredumbre de la corrupción nunca va a dejar de elevarse en su más alto gabinete de hedentina. 

Por ejemplo la tal Casa Escuela de Gobierno, un invento del “Gabrie”, miembro de la familia de abigeos propietaria por décadas de las instituciones cartageneras. Familia eternamente sumariada teniendo en jerarquía mayor a la más sumariada “piedad ternerovientre” que termina felizmente engrasada de presidio con la otra ‘turquera criminal’ Directora de Instrumentos Públicos, quien a su vez estuvo legalizando tierras bañadas en sangre a genocidas paramilitares. 

Entonces “el gabrie” otro de los tantos alcaldes ladrones sucediéndole a la desgraciada Cartagena, se inventa la tal Casa Escuela de Gobierno, con tal ir atiborrándola de la deprimencia de mosqueríos OPS. Los mismos mosqueríos ayudándole a través de unos rimbombanticos títulos como el de ---juntas-----, que no van siendo otro cosa sino asociaciones ’para’ delinquir en la compra de votos perpetuando a estas bandas criminales en el poder. Y en la cosa esa del invento del “gabrie”, encontramos a un director de raza negra, u otra tipificación de esos negros que pululan en Cartagena, vencidos e inferiores, su innato servilismo, en esta ocasión, yéndose de bruces al mismo amo que siempre han tenido atrás y ahora le ven en el mafioso poder gubernamental. Donde el negro de marras sintiéndose avergonzado con su fenotipo africano que la Cartagena racista no le perdona, se le da, dentro de su abatimiento de aplastado, por vengarse de su condición, pero contra su mismo hermano de raza. Donde va aprovechando el poco tiempo en aquella cloaca delictiva, por ir imponiéndole ‘castigo’ a los mismos negros exigiéndoles, respecto a proyectos presentados por aquellos negros, el que le vayan entregando al mismo más de la mitad del dinero en dichos proyectos so pena de no aprobárselos. De donde se deduce que en el lugarejo más racista del mundo como Cartagena, no se va encontrando peor enemigo del negro sino al mismo negro.

No quedándose atrás el inamovible Fondo Mixto Distrital. Donde sí ya existe un Instituto de Patrimonio y Cultura, se va evidenciando a claras luces de que la tal Casa de Escuela de Gobierno así como el Fondo Mixto Distrital, no es otra cosa sino corrupción. Pero lo anterior se enarbola  en cada vez más impunidad escupiéndole la cara a los cartageneros demostrando que el peso de la familia de abigeos que los respalda nunca dejará de tener de mingitorio a estos ofendidos cartageneros. 

Y ni quien lo creyera, pero en Cartagena, a estas hedentinas institucionalizadas les permanece avalando la flor y nata de la literatura de una asociación de escritores. O la otrora beligerante izquierda, quienes a través de su caudal de  oscurantismo servido, ya se le palpa a esta alta erudición de lumbreras literarias, una similar genuflexión de delibery-boys, o hacedores de mandados de la misma familia de abigeos, o esa recua de honorables hampones saqueadores del erario… Dizque colapsó el Sistema Penal Acusatorio. Descubrieron que el agua moja.  

 

domingo, 25 de junio de 2017

Malecón . El Universal- CARLOS VILLALBA

 
 
 
 
Carlos Villalba Bustillo  -   Malecón
 
De las tres preocupaciones cartageneras que reaparecieron con buenas nuevas, la de las claves para superar la pobreza en 2033 merece que se le analice antes que el diagnóstico actualizado sobre el estado de la bahía y el suministro normal de agua potable por treinta años.
 
El documento final del Centro de Estudios Regionales del Banco de la República (CEER), presentado el pasado jueves, suscitó una explosión de sensibilidad social que augura, en nuestra clase dirigente, la intención de modificar su actitud ante la población marginada.
 
El costo del proceso que duraría quince años y medio sería de 1,9 billones de pesos y su ejecución correspondería a la Nación y al Distrito, que no siempre salen bien calificados en sus acciones de trabajo conjunto como ha ocurrido, verbigracia, con el saneamiento de los caños interiores y el alto grado de sedimentación de la bahía. Pero si nuestra pobreza es una bomba de tiempo a punto de estallar, es indispensable que su desactivación no halle tropiezos a lo largo del camino.
 
Desde hace 26 años el combate de la pobreza en Cartagena ha sido bandera de los alcaldes elegidos por el voto popular, y al compararse las cifras de entonces con las de ahora, tal como lo hizo el CEER, se rajaron los burgomaestres y el balance en rojo asusta. No sólo los sociólogos saben de qué es capaz un pueblo con hambre y excluido de las oportunidades. Que nos dure el entusiasmo –pensé– porque los indicadores sobre las zonas de riesgo, las deficiencias en los servicios básicos, las carencias en salud y el superávit de niños sin escuelas son  deprimentes.
 
Los investigadores aconsejaron buscar la financiación en la banca multilateral, y del secretario de Hacienda surgió la propuesta de un fondo propio a varios años de la Alcaldía para el que el funcionario dice hay capacidad financiera, a lo que la gerente de la Andi respondió que si se ahorrara el 25% anual que Transparencia Internacional dice que la corrupción se roba del erario, habría con qué erradicar la pobreza sin necesidad de crear ningún fondo.  
 
Maldita palabra que se nos podría atravesar como un escollo insalvable en el nobilísimo propósito de erradicar la pobreza. ¿Acaso hay duda de que en cada contrato, decreto o resolución suscritos por un funcionario, alto o bajo, hay extra ganancias, en cada firma, de hasta mil veces más del sueldo que devenga? ¿Quién nos garantiza que el billete (1,9 billones) no caerá en las uñas aceradas de los mamasantos de frac y perfume en sus cuerpos y en el alma un albañal?
 
Es ese otro ejército tan subversivo y dañino como lo fue el de Timochenko, y con la misma vocación de impunidad. No mata con terror, pero asfixia con horror, y por asfixia también se muere.
 
Al magnífico estudio del CEER le faltó el dato de los muertos por hambre y epidemias, entre adultos y niños, en nuestros cinturones de miseria.

jueves, 22 de junio de 2017

Eres . Claudia de la Espriella . El Beso


 


Augusto Rodin- El Beso 
 
Eres

 
Eres   ese deseo profundo de mi  vida,

esa sombra furtiva en  el  espejo,

que transita sin prisa  en la ventana

 y se adhiere a mi piel como la brisa

de una tarde de luz frente al Océano.

 

Eres esa voz que estremece mis entrañas

hasta los cuatro puntos cardinales,

 tus palabras son cantos que me arrullan

 y son tus bendiciones en mi cuerpo.

 

Eres la mano que acaricia

al suave aire que baila por mi pelo,

 y le da lumbre al fuego matutino

 para  hacerme vestal de tus recuerdos.

 

Eres la mirada límpida

que  sonríe conmigo y escudriña

los rincones ocultos en  mi pecho.

 

Eres el vigía amoroso de mis días,

el amigo que escucha mis silencios.

Eres el  niño inquieto y amante compañero,

que pone alas a mis sueños

y  sin aviso, sin motivo alguno

sigilosamente  llegas…  

para robarme un beso…

domingo, 18 de junio de 2017

PADRE - Homenaje a mi padre - 2017 - Claudia de la Espriella



 
 
 
Padre
 

Mi padre era, ante todo, un hombre justo. Tan justo que entendía que no se podía deslindar el amor de la vida. Amaba la vida como a nadie lo vi hacerlo. Reía , bailaba cómo podía,  ( o sea pésimo), y sobre todo tenia un alma generosa, inmensamente generosa. Su familia, la que formó con mi madre, era lo primordial para él, al igual que esa casa solariega en Manga donde vivió en su juventud y luego en San Diego, en Cartagena. Mi padre, desde niño, quería ser político. Decía mi abuelo, que sacaba un taburete, cuando calculaba que Juan Antonio, su padre, regresaba del trabajo y pronunciaba un largo discurso sobre las injusticias que veía. Decía, por ejemplo, que a Víctor , uno de sus hermanos, le habían dado menor porción   de torta de plátano que  los otros o que a Asunción , una boyacense que había llegado detrás de su hombre en la guerra de los Mil  Días, la cocinera no le había guardado carne y eso era una injusticia que había que reparar y que eso jamás sucedería cuando él fuera presidente. Aplaudían los oyentes y él seguía en su discurso muy horondo  y muy circunspecto .

Al salir del colegio, estudió Derecho , pues la justicia social era lo primero,  tanto así que, su tesis de grado en el Externado de Colombia, fue sobre el derecho de huelga. Se graduó con honores y al poco tiempo se casó con mi madre, una mujer luchadora , aguerrida, que se había atrevido a desafiar su época y había estudiado en la Universidad Nacional odontología. Se fueron a Europa de inmediato e hicieron algo insólito en ese momento, ella se quedó en Inglaterra especializándose en Odontología Infantil y él  París en Ciencias Políticas. ¡Unos recién casados viviendo separados! Ni en el viejo continente eso se usaba. Pero ellos respetaban los espacios y los  sueños del otro  y bajo ese principio se rigió toda su vida matrimonial.

Volvieron a Colombia cuando cayó Rojas Pinilla y mi padre, de estirpe liberal y rebelde, fundó con otros ilustres soñadores, el MRL, Movimiento Revolucionario Liberal. Eran todos ellos provenientes de familias destacadas en sus regiones pero igualmente con una conciencia social de responsabilidad frente a sus comunidades fuera de serie. Estuvieron con él : Álvaro Uribe Rueda , el bueno, (decía él  en los últimos años, para distinguirlo del siniestro personaje que fue presidente), Felipe  y Santiago Salazar Santos, Iván Botero,  Jaime Ucros  García, Francisco Zuleta Holguín  y  otros cuyos nombres se me escapan, igual de comprometidos con el cambio . Fueron años difíciles para sus mujeres y sus hijos que quedábamos solos en Bogotá a la espera de sus cartas y telegramas . Sin embargo, esos días nos hicieron fuertes. Mujeres berracas, todas ellas: Niños pequeños y ellas soportado por meses  las importunas visitas de sus congéneres metiendo cizaña sobre las múltiples aventuras  de  sus maridos, jóvenes, bien plantados, profesionales y de buena familia…debió ser un  infierno para ellas.

Mi padre amaba el periodismo. Fue su pasión desde siempre. “ El Espectador " su casa. Se levantaba , tronara o relampagueara , a las cinco de la mañana  a escribir su columna. Una amiga mía, me dice, entre risas y nerviosismo, que cuando ella fue a entrevistarlo,  le contó lo siguiente: “Esther no me respeta, me ve  escribiendo y viene y me dice: “ Rami, tú que no estás haciendo nada, hazme el favor de abrirme esta lata de atún para el almuerzo”. Él lo hacía paciente, y ella quedaba feliz y decía: “ Me quedó estupendo  el soufflé de atún y él repicaba “ Si, pendeja, pero perdí el hilo de lo que iba a decir  en contra de Carlos Lleras”. Los Cano jamás lo notaron. Sus artículos salían perfectos. Esas eran las discusiones maritales en mi casa y yo, pobre ingenua, estaba convencida de que, como se dice hoy en día, la mía era una familia disfuncional…

Cartagena era lo que más lo animaba. Jamás se  sintió más identificado con  un lugar que con su “Corralito de piedra” . Llegaba hecho un ruiseñor y sentenciaba: “ Mañana me voy a Cartagena a descachaquisarme”. Volvía eufórico. Nuevo,  lleno de bríos. Nada como ese Caribe que me enseñó a amar y que defendió hasta la muerte.

Padre mío, hoy te extraño y estoy acá, en tu ciudad, en la ciudad de nuestros ancestros para decirte que me legaste lo mejor que un ser humano puede darle a otro: el amor por la vida y por los gatos, que es lo mismo que ser libertario e independiente Te recuerdo siempre. 
Tu meruña de queso, Claudia la bella.